Así es, estoy abriendo mis poros e intentando concentrar la energía positiva de estos buenos momentos...
Ayer fue un día histórico. Me fui el fin de semana a Dublin, solo y a un hotelucho en el centro con el único propósito de acudir a la gran cita: Damien Rice at Marlay Park.
Llegué a Marlay Park y mis ojos se tiñeron de verde. Por primera vez en mi vida me vi rodaeado de hectáreas de césped y árboles, ¡hectáreas! fue una sensación increible.
Y llegué sobre la 13:30, en un autobús especial para el evento que salía en Burgh Quay, en pleno corazón de Dublín, justo al lado del río.
Dublín es epectacular, quiero volver para pasar ahí algo más que un fin de semana aunque es una ciudad bastante cara.
Y aunque "Damon" no tocaba hasta las 20:30 no podía la oportunidad de ver a este monstruo de la música en un mal sitio ya que había llegado hasta la valla que separaba ligeramente el escenerio y la puta zona VIP. Así que senté mi culo y no lo moví de ahí, al lado tenía unas chicas inglesas, había de muchas nacionalidades...
Llegó la parte absurda, un grupo de chavales dieciochoañer@s irlandes, borrachos perdidos se pusieron detrás demi y una chica que se caía constantemente no dejaba de darme la paliza, un par de miraditas y a esperar que se le pasara...
Bueno, pues al final (poco a poco) se le pasó y me hice coleguitas suyos. La chica me llamaba Alfonfo y yo a ella Afhly (Ashley) porque no iba a ser menos.
Fliparon cuando me preguntaron que qué hacía hay, de dónde era y a qué me dedicaba: I'm from Spain, I'm here only this weekend for Damien Rice's gig. I came alone and I am filmmaker. ¡Yeeeahhhh! - dijeron...
En fin, tocaron 4 grupos ante del Jefe (Fionn Regan, Willy Mason, Guillemots y KT Tunstall) y las sombras se pronunciaban cada vez más en el cesped.
Hubo un día muy cambiante, (aquí el tiempo es así) e incluso amenazaron unas nubes muy grises, pero el comienzo de Damien coincidía con unos intensos rayos de sol al atardecer que nos pagaba en la cabeza creando una luz muy bonita, como prediciendo que algo muy bonito iba a acontecer en ese paraje natural cogido de la mano de los altavoces y de la música.
Ahora imaginaros. Esta es la situación, se acerca el gran momento, están preparando en el escenario los instrumentos y llega la hora de la verdad, decenas de miles de personas de pie esperando, acercándose poco a poco por la expectación y yo tengo que tomar una decisión muy importante. Era ir al baño o aguantarme, decidí que no tenía opción dos minutos después, era abandonar mi sitio, centrado en primera fila.
Les confieso a mis colegas irlandeses que tengo que irme, que no puedo más, que intentaré vover y que me guarden el sitio. Ellos me miran incrédulos y apenados, como descubriendo mi trsteza por las consecuencias de aquella decisión.
Salgo, desmoralizado y cuando pensé que lo peor ya había pasado, veo ocho filas inmensas de personas esperando su turno para ir al baño.
Faltaban diez personas para que llegara mi turno y empieza el concierto.
Yo vengo desde Madrid sólo para ese momento y no estoy ahí (anteriormente un colega irlandés me hizo el favor de acercarme una birra bien fría, ¡ese fue el motivo por el que tuve que ir al baño...!, buena lección)
Pues nada, salgo del baño y lo primero que veo es un mar de cabezas y no puedo ni calcular dónde estaba mi sitio, ni cómo podría llegar hasta ahí.
Fui avanzando poco, y en la segunda canción llevaba la mitad del recorrido, faltaba lo más dificl, donde la concentración era mayor y yo a base de Sorry sorry! avanzaba un poco... Y cuando ya me di por vencido pensé: ahora o nunca, y avancé y avancé jugándome mi fisico y temiendo por mi integridad.
Al final alargué el brazo y dijea Ashley por la espalda: I'm here! Please y entonces me convertí un héroe, me decían ¡Lo has conseguido, no me lo puedo creer...!
Y entonces disfruté lo máximo que pude, tuve momentos de alaridos, de risas, de silencios. Fue una bonita sensación.
¿Por qué yacía en esa valla a miles de kilometros de mi casa? ¿Por qué? ¿Qué hacía yo realmente aquí? ¿Qué significaba todo esto para mi? Fue una buena terapia.
Y hay una gran verdad, la música une a la gente. Es la puta verdad...
El concierto fue soberbio, Damien Rice combinaba las canciones más conocidas con otras que sólo saben los seguidores sentimentales de este hombre... Y después de la versión piano de Elephant, la versión más cañera de Coconut Skins, la memorable I Remember con esa versión lynchiana de "Bang Bang" que la gente no sabe cómo reaccionar, The Blowers Daughters (quizá la más conocida y que nunca escucho ya) es realmente increible en directo, y Eskimo... y La Proffesor... ¡y la voraz Rootless Tree que me encanta! llegó el final con algo increible: Damien Rice rodeado de músicos, ¡¡¡un saxo en el escenario con Damien Rice!!! pff era demasiado con la versión de Cheers Darlin' que yo nunca destaqué pero que me dejó alucinado.
Ver a Mr. Rice bebiendo vino en el escenario, y pidiendo que le sirvieran una y otra vez, fumando un cigarrillo, cantando y actuando esa canción fue un subidón... para mi ese momento ya pertence a la historia...
Y yo le miraba... y le saludaba... y él me miraba... aunque esto sólo lo sabe él...
Espero que estos chicos me manden las fotos del concierto y me gustaría ponerlas en este blog tan irregular.
Ahora viene la serie que dirigí porque saldrá en breve, espero que funcione, pondré aquí en qué página verla.
Y también un nuevo trabajo en una agencia de publicidad casi seguro.
Y nuevos compañeros de piso... y el Eurobasket.
Qué bien sienta viajar, te depura, os lo recomiendo. Viva el mundo, siempre tan contradictorio...
Y mi corazón sigue abierto a una chica... de momento...
Besos!! ;) Alfon
27 agosto, 2007
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